
La igualdad de derechos y la igualdad de género han sido temas debatibles por muchos años y que aún persisten. Hubo tiempos en los que la mujer iba por debajo del hombre, en los que tenía que obedecer cualquier mandato, que conformarse con una vida simple y sin educación, o hacerse cargo del típico trabajo del hogar. Mientras el hombre hacía el trabajo “duro”, la mujer se quedaba en la casa esperándolo junto a sus hijos, hacía los quehaceres y preparaba la casa para recibir al líder de la familia. Esos años también interferían en la libertad de la mujer para poder elegir, para poder alzar su voz y para simplemente ser. Si lo analizamos mejor, los roles de los géneros estaban dados como una obra los establecería, y lamentablemente, el guión lo tendría la mujer, mientras que al hombre se le daría la oportunidad de improvisar.
Sin embargo, la vida nos regaló mujeres que decidieron ponerse en pie de lucha, con tal de obtener la vida que nos merecíamos todos y no algunos. Gracias a ellas es que hoy día podemos tener más oportunidades, podemos dejarnos escuchar y dejarnos notar. Un apoyo y soporte por los derechos de las mujeres lo fue Ana Roqué de Duprey, fundadora del periódico “La Mujer” en 1894, un periódico femenino y feminista. En esos años en los que aún existían los papeles en los géneros, ella decidió hacer la diferencia. Además de el legado que dejó al ser defensora de la igualdad entre el hombre y la mujer y mostrar esa defensa en sus propios escritos, fue educadora, líder sufragista y científica. También fundó otros periódicos dirigidos a la mujer como lo fueron “La Evolución” (1902) y la “Mujer del Siglo XX” (1917), “Álbum Puertorriqueño” (1918), y en “Heraldo de la Mujer” (1920).
La cultura juega un papel importante en el pensar de la sociedad, por lo que muchas veces la rebelión depende de esta. En Puerto Rico, por ejemplo, se ha dejado notar recientemente como nunca e incluso, se podría decir que las generaciones futuras están sabiendo representar un verdadero cambio de ideas, pensamientos y costumbres. En el reciente 2018 se dejó sentir una nueva ola de lucha entre mujeres y por las mujeres. En esos últimos meses del año se vio un incremento en asesinatos contra la mujer, por lo que el movimiento “Colectiva Feminista en Construcción” tomó acción y se manifestó para ser escuchado por el pueblo y por el gobernador. Es por eso que lo que representó Roqué de Duprey va más allá, pues sus pasos fueron y son dignos de elogio y deberían continuar. Su esfuerzo fue y es un ejemplo de la importancia de la igualdad de género, porque no se ha abolido completamente este tipo de trato en contra nuestra, de lo que sí se puede dar seguridad es de que el tiempo pasa y la monotonía agota, los pensares cambian, y efectivamente, la sociedad también.
Fuentes:
http://umbral.uprrp.edu/ana-roque-duprey